La Doctrina Kennan y América Latina: la seguridad nacional comprometida

El desarrollo de los principios clásicos desembocará en el período conocido con el nombre de Guerra Fría, principal argumento de la política exterior de los Estados Unidos respecto a América Latina hasta el “hundimiento” definitivo de la URSS y de los países del Este. El teórico que elaboró esta doctrina, George Kennan, enlaza con los principios del Destino Manifiesto al aceptar las responsabilidades de la dirección moral y política de los pueblos, en especial las áreas geográficamente más cercanas porque suponen un mayor riesgo. Para ello, Kennan preconiza la necesidad de que Estados Unidos retorne a una política de poder.
Kennan será el primero en dar una nueva configuración al mundo en función de las dos superpotencias enfrentadas, dividiendo el globo en “áreas de influencia” y reclamando un control absoluto de las áreas consideradas vitales para su seguridad nacional: una de ellas será Centroamérica. El objetivo de este control absoluto será “frenar la expansión soviética”, y esto será posible mediante una fuerza contraria -la norteamericana- ejercida sobre una serie de puntos geográficos y políticos que contrarresten las maniobras de la política soviética. Europa central, Centroamérica y el Caribe se encuentran como objetivos prioritarios. En estas áreas cualquier movimiento debería ser contestado con contundencia.
El “error” cometido por la Administración Kennedy al aplicar mal y tarde la Doctrina Kennan supuso, a pesar de la Bahía de Cochinos y de la crisis de los misiles, un cambio en la visión norteamericana respecto a América Latina. El “enemigo”, tras el triunfo de la Revolución de Cuba, ya estaba instalado en el continente y por lo tanto, era necesario reforzar al máximo el control de los Estados para que no se pudiera filtrar cierta cooperación soviética, a través de Cuba, con otros Estados. Éste será el principal objetivo de la Alianza para el Progreso. En el discurso donde se presentó la Alianza, Kennedy destacó diez puntos, siendo los más significativos:
1. Una década de “esfuerzo máximo”.
4. Apoyo para la integración económica latinoamericana mediante un área de comercio libre y el Mercado Común Centroamericano.
9. Una renovación del compromiso norteamericano de defender a todas las necesidades del continente.
Sin hacer renuncia al espíritu del liderazgo renovado en el punto 9, los Estados Unidos necesitaban, dada la nueva situación internacional y la existencia de Cuba, llegar al control absoluto (Doctrina Kennan), no sólo con la amenaza de la utilización de la fuerza, sino controlando los procesos de cooperación e integración en el área. Aun así, es observable un pequeño reforzamiento de los elementos de cooperación y negociación frente al de la utilización de la fuerza.

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