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El concepto de Sociedad Internacional, centro de las Relaciones Internacionales
De todo lo visto, surge la necesidad de optar por una visión más amplia y menos restrictiva en la consideración del medio internacional. Quizá la posición más acertada es la que comparte el criterio de adoptar el concepto de sociedad internacional como base para conceptualizar y delimitar el objeto de las relaciones internacionales. La complejidad y dinamismo, principales características de la realidad internacional, más aún hoy con las modificaciones transcendentales que estamos viviendo, no nos permite desperdiciar elementos de juicio ni adoptar criterios restrictivos que dejarían fuera elementos imprescindibles para realizar un análisis crítico de los acontecimientos internacionales.
La mayoría de los enfoques están condicionados no sólo por la propia realidad internacional, sino también por la percepción que de esta realidad tiene el estudioso al determinar sus prioridades de estudio. Por otro lado, existe un claro consenso intelectual y científico que generaliza una visión estatalista de las relaciones internacionales que guía la investigación empírica para dar respuesta a los problemas que plantea la “política internacional”. La noción de sociedad internacional es la más adecuada, en primer lugar, porque es fiel reflejo del carácter compuesto y complejo de las relaciones que se producen en la escena internacional de nuestros días, y en segundo lugar, porque introduce la perspectiva valorativa. En palabras de Truyol, “...se trata de relaciones entre grupos humanos diferenciados [...]. Es una sociedad de comunidades humanas con poder de autodeterminación, de entes colectivos autónomos”. Esta interpretación está en consonancia con la de Schwarzenberger, que define las relaciones internacionales como el estudio de “las relaciones entre grupos, entre grupos e individuos, y entre individuos, que afectan esencialmente a la sociedad internacional en cuanto tal”.
Partir de una base tan extensa, en donde podría criticarse que cabe casi todo, complejiza sustancialmente el objeto de estudio; pero toda investigación científica debe tender necesariamente a la totalidad en la consideración del objeto estudiado. La referencia a la sociedad internacional permite aprehender las relaciones internacionales desde una óptica distinta al definirlas como una forma social universal, que es más quela simple suma o yuxtaposición de las relaciones existentes en su seno; supone afirmar la inter-relación y dependencia existentes entre ellas. Esta posición no impide considerar al Estado con un papel relevante en la sociedad internacional, si bien es necesario destacar el protagonismo creciente de otros actores o colectividades que necesariamente hay que tener en cuenta. Desde esta perspectiva, cuatro serían las características básicas para establecer el alcance de la sociedad internacional: a) existencia de una pluralidad de miembros que mantienen entre sí relaciones estables y no esporádicas; b) un cierto grado de aceptación de reglas e instituciones comunes para la regulación y ordenación de esas relaciones; c) la existencia de un elemento de orden precario e imperfecto, lo que significa que es posible y deseable buscar nuevas formas de convivencia social a través del cambio de las estructuras actuales; y d) el hecho de que esas relaciones sociales configuren un todo complejo que es más que la suma de las mismas.
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La mayoría de los enfoques están condicionados no sólo por la propia realidad internacional, sino también por la percepción que de esta realidad tiene el estudioso al determinar sus prioridades de estudio. Por otro lado, existe un claro consenso intelectual y científico que generaliza una visión estatalista de las relaciones internacionales que guía la investigación empírica para dar respuesta a los problemas que plantea la “política internacional”. La noción de sociedad internacional es la más adecuada, en primer lugar, porque es fiel reflejo del carácter compuesto y complejo de las relaciones que se producen en la escena internacional de nuestros días, y en segundo lugar, porque introduce la perspectiva valorativa. En palabras de Truyol, “...se trata de relaciones entre grupos humanos diferenciados [...]. Es una sociedad de comunidades humanas con poder de autodeterminación, de entes colectivos autónomos”. Esta interpretación está en consonancia con la de Schwarzenberger, que define las relaciones internacionales como el estudio de “las relaciones entre grupos, entre grupos e individuos, y entre individuos, que afectan esencialmente a la sociedad internacional en cuanto tal”.
Partir de una base tan extensa, en donde podría criticarse que cabe casi todo, complejiza sustancialmente el objeto de estudio; pero toda investigación científica debe tender necesariamente a la totalidad en la consideración del objeto estudiado. La referencia a la sociedad internacional permite aprehender las relaciones internacionales desde una óptica distinta al definirlas como una forma social universal, que es más quela simple suma o yuxtaposición de las relaciones existentes en su seno; supone afirmar la inter-relación y dependencia existentes entre ellas. Esta posición no impide considerar al Estado con un papel relevante en la sociedad internacional, si bien es necesario destacar el protagonismo creciente de otros actores o colectividades que necesariamente hay que tener en cuenta. Desde esta perspectiva, cuatro serían las características básicas para establecer el alcance de la sociedad internacional: a) existencia de una pluralidad de miembros que mantienen entre sí relaciones estables y no esporádicas; b) un cierto grado de aceptación de reglas e instituciones comunes para la regulación y ordenación de esas relaciones; c) la existencia de un elemento de orden precario e imperfecto, lo que significa que es posible y deseable buscar nuevas formas de convivencia social a través del cambio de las estructuras actuales; y d) el hecho de que esas relaciones sociales configuren un todo complejo que es más que la suma de las mismas.
La relación entre Sociedad Internacional y Sociedad Interna
A pesar de que Bull y Watson destacan los intereses comunes o las normas generadas por consentimiento de la sociedad internacional en la búsqueda de una cooperación y de un orden del sistema, lo cierto es que existe un bajo nivel de integración entre las partes y una gran autonomía interna en cada una de ellas. Esa es, precisamente, una de las diferencias respecto de las sociedades internas: la sociedad nacional está integrada políticamente, aunque tal integración política sea compatible con estructuras federales. La sociedad internacional es, en cambio, descentralizada, aunque excepcionalmente se puedan transferir poderes a organizaciones internacionales o supranacionales. Esto no significa que exista una oposición entre el medio internacional y el medio interno, sino que ambos deben verse como una realidad social en íntima relación. Para Merle, la sociedad interna y la internacional no pueden separarse, dada la profunda interacción existente entre las mismas, existiendo siempre una serie de flujos de ida y vuelta que hace que la frontera estatal tienda a ser más una separación formal que una separación radical entre ámbitos de diferente naturaleza.
Semejante interpretación de los flujos de ida y vuelta podrían situar esta interpretación de la sociedad internacional dentro de la clásica concepción sistémica de las relaciones internacionales. Tal concepción llevaría a la conclusión de que el sistema queda reducido a las relaciones entre los gobiernos de los Estados (distinción entre un sistema y su entorno). Sin embargo, es más acertado pensar que la sociedad internacional que estudiamos carece de entorno externo, y cuenta solamente con un entorno interno que coincide con el universo y con la realidad internacional que hoy conocemos. Esta realidad implica un variado elenco de relaciones dependientes entre sí, y también de actores, que van desde los Estados, como miembros privilegiados, las organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales y las empresas multinacionales, hasta el individuo, pasando por otros fenómenos sociales, como los grupos de presión, etc. La actuación de tales actores, además, viene condicionada por una amplia serie de factores de naturaleza política, económica, cultural, etc.
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Semejante interpretación de los flujos de ida y vuelta podrían situar esta interpretación de la sociedad internacional dentro de la clásica concepción sistémica de las relaciones internacionales. Tal concepción llevaría a la conclusión de que el sistema queda reducido a las relaciones entre los gobiernos de los Estados (distinción entre un sistema y su entorno). Sin embargo, es más acertado pensar que la sociedad internacional que estudiamos carece de entorno externo, y cuenta solamente con un entorno interno que coincide con el universo y con la realidad internacional que hoy conocemos. Esta realidad implica un variado elenco de relaciones dependientes entre sí, y también de actores, que van desde los Estados, como miembros privilegiados, las organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales y las empresas multinacionales, hasta el individuo, pasando por otros fenómenos sociales, como los grupos de presión, etc. La actuación de tales actores, además, viene condicionada por una amplia serie de factores de naturaleza política, económica, cultural, etc.
Análisis crítico desde el concepto de la Sociedad Internacional
En estos enfoques, un elemento determinante en el acercamiento al objeto, es la conciencia crítica en el estudio o análisis. Dicho “espíritu crítico” determinará no sólo el concepto y objeto de las relaciones internacionales, sino también condicionará las suposiciones hechas por los especialistas sobre el mundo dinámico que están estudiando. El objeto material de las relaciones internacionales no es la Sociedad Internacional en abstracto, sino, en concreto, una Sociedad Internacional que en los últimos años se encuentra en una situación de cambios profundos, con efectos inmediatos en todos y cada uno de los niveles que la configuran. La labor valorativa y crítica es más necesaria que nunca en una aproximación rigurosa de la Sociedad Internacional que estamos viviendo.
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