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Las teorías del conflicto, de los juegos y del “linkage”

Para la teoría del conflicto, el elemento determinante en la consideración del sistema internacional es el elemento conflictivo. Las variables consideradas giran en torno a las posibilidades reales o potenciales de enfrentamiento; dichas variables son cruzadas por métodos estadísticos e informáticos. Autores de esta línea son Kriesberg, Wehr, Himes, Mansbach, Ferguson y Lampert.
La teoría de los juegos está basada en la teoría de la decisión racional. Analiza el sistema en función de múltiples variables (peso estratégico, alianzas, potencial defensivo, apoyo internacional, renta nacional, etc.), y principalmente en la consideración de dos jugadores (teorías del ajedrez), que van realizando sucesivos pasos midiendo la repercusión de cada uno en respuesta a los realizados por el otro jugador. Los métodos estadísticos y matemáticos empleados suelen ser complejos. Destacan los estudios de Neuman y Morgenster.
La teoría del “linkage” centra su estudio en la relación existente entre diferentes sistemas. Las interacciones son analizadas partiendo de la base de que toda secuencia de comportamiento en un sistema produce una reacción en otro. La clave se encuentra en medir el tipo de secuencias y las posibles reacciones en los sistemas que más nos interesan. Destacan los trabajos de Rosenau, Kissinger, Hunreider y Wilkenfeld.
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Fundamentos y principales autores

Si el realismo político había considerado las relaciones internacionales como política internacional y, por lo tanto, dentro del ámbito exclusivo de la Ciencia Política, va a existir otra corriente de pensamiento que considera y analiza las relaciones internacionales como una Sociología Internacional. Los planteamientos que parten de este enfoque sociológico intentan elaborar sus propias categorías y conceptos de aplicación al estudio de la Sociedad Internacional. Así, existirán intentos serios y muy conseguidos de definir las Relaciones Internacionales desde el enfoque sociológico. Los elementos comunes a todos estos autores se refieren, en términos generales, a las siguientes cuestiones:
  • Predominio de los métodos inductivos frente a los deductivos.
  • Negar la neutralidad científica en la teoría de las Relaciones Internacionales.
  • Las relaciones estatales como una parte de la realidad internacional.
  • La consideración global de esa realidad.
El origen de esta interpretación sociológica hay que situarlo en Max Huber, introductor del concepto de internacionalidad en una explicación sociológica de las relaciones sociales entre grupos que se encuentran en distintas realidades estatales.

La visión de Georg Schwarzenberger.
G. Schwarzenberger será el primero que definirá el estudio de las relaciones internacionales como una rama de la Sociología que se ocupa de la Sociedad Internacional, delimitando así su objeto de estudio. Este autor diferencia cuatro aspectos de la Sociedad Internacional: a) evolución y estructura; b) individuos y grupos; c) tipos de conducta; y d) fuerzas y modelos. Este autor atribuye un papel relevante a la historia para comprender los asuntos internacionales. Aunque su explicación parte de la política de poder (realismo), su conclusión no cierra la posibilidad a la superación del “estado de cosas” en el que se encuentra la Sociedad Internacional. Otros autores también centrados en la interpretación de la Sociedad Internacional son Chavalier, Landheer, Manning, Bosc y Pettmann.

La sociología histórica de Raymond Aron.
El mayor representante de la sociología histórica, Raymond Aron, define las relaciones internacionales como relaciones entre unidades políticas que aún se encuentran en estado de naturaleza; la legitimidad que reconoce a los actores para utilizar el recurso a la fuerza revela que, en parte, Aron realiza una interpretación sociológica del realismo político. Aron propone un marco teórico-metodológico para el estudio de la dinámica y estructura de las relaciones internacionales. Esta construcción se fundamenta en cuatro partes:
  • Teoría: establecimiento de conceptos.
  • Sociología: acciones de poder, naturaleza de los sistemas, conducta de los actores.
  • Historia: experiencia pasada respecto a realidades y métodos.
  • Praxeología: parte normativa y filosófica.
La búsqueda del carácter científico en la teoría de las relaciones internacionales determinará la conexión de sus planteamientos con los métodos deductivos, la utilización de variables, y el recurso a modelos matemáticos.

La revisión aroniana de Stanley Hoffmann.
Stanley Hoffmann, siguiendo los planteamientos de Aron, defenderá una teoría empírica de las relaciones internacionales, pero poniendo mayor acento en el plano filosófico-normativo (praxeología). Este autor destaca la búsqueda en la teoría de las relaciones internacionales de un equilibrio entre el ser y el debe ser, la realidad y el idealismo. Igualmente, señala la necesidad de construir utopías relevantes que se preocupen de los valores, pero sin descuidar su posible puesta en práctica.
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Las concepciones sociológico-deductivas. El “behaviorismo”

Las teorías anteriormente tratadas se denominan clásicas. Ahora daremos un repaso a las concepciones teóricas que se autodenominan “científicas”. Estas interpretaciones buscarán la aplicación de métodos “científicamente precisos”, con el deseo de elevar las relaciones internacionales a la categoría de ciencia en el sentido de las ciencias físico-naturales. Dentro de este enfoque destacan los estudios “behavioristas”, que centran su investigación en el comportamiento, actitudes y reacciones de los diferentes actores. Su objetivo es definir la política en términos de parámetros observables de acción y conducta. Autores como Richardson y Spykman intentan ajustar la teoría de las relaciones internacionales a criterios científicos prescindiendo de valoraciones de orden ético y moral. Kaplan distingue seis tipos de sistemas internacionales en base al número de actores y a la configuración estratégica.
  1. Sistema de equilibrio de poder. Característico de la Europa de los siglos XVII a XX. Sistema configurado por actores nacionales cuyo principal objetivo es el acrecentamiento de su seguridad; las armas no son nucleares, cada actor puede recurrir al sistema de alianzas, la negociación es una base para el incremento de las capacidades, y existe una oposición a toda acción favorable a una organización supranacional.
  2. Sistema bipolar flexible. Característica de la sociedad internacional después de la II Guerra Mundial. Los bloques se esfuerzan por incrementar sus capacidades. El riesgo está permitido para superar al bloque rival; la entrada en guerra es prioritaria antes que permitir la hegemonía del otro bloque. Los actores no comprometidos tienden a ser neutrales entre los bloques excepto cuando existe un gran peligro para la cabeza del bloque.
  3. Sistema bipolar rígido. Todos los actores nacionales, directa o indirectamente, se encuentran vinculados a uno u otro bloque, cada alianza se encuentra fuertemente jerarquizada, las relaciones entre los bloques son difíciles y prácticamente no existe cooperación.
  4. Sistema internacional universal. Sistema integrado y solidario, con un gobierno mundial -gestor supranacional- con amplias competencias judiciales, políticas y económicas delegadas de los actores nacionales.
  5. Sistema jerárquico internacional. Derivado del internacional universal, pero con una directiva o autoridad que podría ostentar el cabeza de bloque. Altamente integrado y con un funcionamiento que podría ser más o menos democrático.
  6. Sistema internacional de veto por unidad. Existencia de actores nacionales de bloque que gestionan el nuclear. Ausencia de cooperación, búsqueda de una estabilidad relativa, posibilidad de guerras limitadas, estabilidad basada en el respeto mutuo, y decisiones adoptadas, en todo caso, por unanimidad.
Junto a estos teóricos, existirán otras elaboraciones que ampliarán las visiones anteriores, como las realizadas por Modelski, Burton, Waltz, Wallensteen, Ardrey, Lorenz y Boulding.
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